Ya hace unas semanas quedó visto para sentencia. Un amigo me describía el momento desagradable en el que firmas un papel con aquella persona en la que tenías toda tu felicidad depositada, y ella en tí....y todo se reduce a un papel, una firma....años de vida, encuentros, desencuentros, enfados, amor, desamor, más amor, caricias, gestos, miradas, besos....todos resumidos en un papel.
Y entonces te das cuenta que todo se acabó. Que no volveré a mirarte igual, que no volveré a sentir lo mismo al cruzarte en el pasillo....que no volveré a tocarte en esa cicatriz tan amada y admirada....que no volveremos a sentarnos juntos con el placer de estar uno al lado del otro....y el mundo se abre, y se ve vacío, muy vacío.
Llega el momento de dedicarse a uno mismo, a mirarse el trozo que falta y preguntarse como coño cicatriza eso....y si lo hace, ¿como va a quedar?, ¿se notará para siempre?, ¿alguien podrá notarlo algún día y acariciar ese hueco y decirte "no pasa nada, es normal" y reconfortarte?. Porque ahora mismo no hay manera de notarlo. Es ahora cuando te cuestionas tantas y tantas preguntas, situaciones, sentimientos que deberías haber dicho y no dijiste.
Hoy es el día en que aquel dicho de que unas veces se gana y otras se aprende cobra más sentido. Contigo he ganado, y ahora no he perdido, al contrario, estoy aprendiendo. Estoy aprendiendo a no echarte de menos, estoy aprendiendo a perderte, estoy aprendiendo a vivir sin tí, sin tus llamadas, sin tus bromas, sin tus ironías conmigo. A veces me sorprendo leyendo comentarios antiguos, y me pregunto como no fuí capaz de leer entre líneas, y también de por qué lo que pasó que parecía tan bueno, nos llevó a este punto, como se nos deterioró tanto...y sobre todo, sobre todo, me doy cuenta de lo mucho que me hablabas, de lo mucho que yo te oía, pero de lo poco que yo te escuchaba.
Hoy, en el distinto punto en que nos encontramos, en que uno no ve futuro más que el acostumbrarse a vivir si un trozo de uno mismo, y el otro ya ve el futuro mucho más libre y con una ilusión nueva, no puedo imaginarme dos situaciones más diferentes.
Sólo puedo decir lo que proclamo a todo aquel que quiera oirme, eres y siempre serás el amor de mi vida, una persona excepcional que merece que la cuiden y la traten de forma excepcional. Pronto alguien besará esa boca que un día me volvió loco sólo con mirarla, alguien pondrá su mano en ese vientre que un día fué mi refugio donde nadie podía herirme. Y ese alguien debería dar gracias al destino por ello, gracias como doy yo de haber podido hacerlo en tantas y tantas ocasiones.
Gracias por estos 14 años menos 24 días en los que hemos estado juntos, gracias por haberme querido, gracias por haber sido mi compañía tanto tiempo, por haberme enseñado lo que es el amor de verdad, lo que es querer a alguien sin fisuras, lo que es desear oir tu voz a cualquier hora del día o de la noche.... . Gracias, muchas gracias, por haber compartido tu vida conmigo durante esos años, que para mí, y estoy seguro de decirlo, fueron los mejores de mi vida.
Te quise, te quiero y te querré siempre.
No hay comentarios:
Publicar un comentario