jueves, junio 28, 2018

...pero ya no puedo, ya no se puede.

Hoy es jueves. 

Me he levantado temprano, como hago casi siempre, las 7,30 AM y ya estaba apagando por segunda vez el despertador. 
Lo primero que he pensado ha sido en que tengo mucho trabajo y muchos asuntos que resolver esta mañana,  pero antes me he acordado de Tí. 
He hecho el amago de mirar las redes sociales, y he resistido la tentación...y de repente, he visto una cita de un escritor gallego, que me tiene atrapado últimamente y solamente porque escribe y describe con frases simples y mucho talento lo que nos pasa a muchos por la cabeza y no somos capaces de expresar, y dice así: "Y de repente te das cuenta de que lo que más te apetece en el mundo es contarle lo que te ha pasado hoy. Pero ya no se puede". 
Ha sido leerla y darme cuenta de que lo que estaba pensando en ese momento era exactamente éso. Lo que más me apetece del mundo era contarte lo que me ha pasado....y ya no puedo. 
Y me he puesto a escribir un rato, antes de levantarme y empezar la jornada. A escribir algo que no leerás ni tampoco te importará mucho, pero que quiero dejar plasmado para no olvidarme lo que pasaba por mi cabeza un 28 de Junio. A escribirte que me habría encantado poder contarte como ayer eché de menos tanto a los dos soles, como he disfrutado estos dos días últimos con ellos en que se han quedado ya todo el día conmigo y a dormir en mi casa (Gracias, por cierto, que no te las he dado en persona, no me he atrevido), como me moría de amor viendo a nuestra pequeña venir a buscarme, que no podía dormir por el calor pero que en cama de papi seguro que sí se quedaba dormida...y allí se quedó, a mi lado, abrazada a mí...como el pequeño se fué a su cama todo emocionado y me decía que iba a dormir muy bien para que yo estuviese tranquilo que él quería estar en casa conmigo, como me vino a buscar a cama al levantarse para desayunar juntos...y así durante dos días que no puedo describir lo que han sido para mí de importantes. 
Y todo esto en dos días....dos días maravillosos, que me hubiera gustado compartir contigo. Pero ya no puedo. No puedo decirte lo que me pasa, ni como me pasa, ni lo que siento ni como lo siento. 

No puedo contarte lo que añoro el poder tener estos momentos juntos, el disfrutar de nosotros y de nuestra vida. Nunca dejamos que fuese sólo nuestra..tuya y mía, demasiado ruido alrededor. Y, de verdad, el daño que tengo dentro me resulta difícil de entender. Me resulta muy complicado no estar haciendo cualquier cosa, ver cualquier paisaje, hablar con cualquier persona, y que no me acuerde de tí, no me aflore algún recuerdo, algún momento vivido juntos...

No puedo decirte que lo siento, que siento muchísimo todo lo que ha pasado. Que no puedo vivir sin tí, sin tu voz al otro lado del teléfono, sin tu cariño, sin tus abrazos, sin tus besos, sin tus riñas...sin pegarme a tu espalda y notar tu cuerpo pegado al mío, con esos pijamas gordos que te pones en invierno. 

Y ahora todo es frío, todo es distancia, todo es "no me importa nada lo que te pase". 
 
Eso es tiempo el que todo lo cura,  me repiten a menudo, es tiempo...pero yo sé que el tiempo no va a curar ésto. No, nunca más va a curar ésto. Porque te he hecho mucho daño, porque me has lastimado mucho. Porque no, nunca más volveremos a sentarnos y tener una charla normal porque hay demasiadas cosas para echarnos en cara uno al otro. Y duele, duele mucho. Ayer le decía a un amigo que ya estoy fuera, que no puedo plantearme nadie más en mi vida...no sólo porque tú aún sigues siendo quien eres, si no porque ya son demasiadas rupturas en mis años, y la nuestra ha sido la más dolorosa de todas...pensar en que pueda volver a pasar por este dolor, es inviable ahora mismo. 
  
Pero eso ya no puedo contártelo, ya no se puede...y es una pena, la verdad porque sé que de haberme dado cuenta antes, o haberlo sabido antes, habría dejado todo, todo, cualquier cosa, por recuperarte, por no perderte. 
Nunca más podrás creerme ya, por mucho que te diga que has sido lo más importante que he tenido, lo que mas he querido y que, además, me has dado dos soles que son indescriptibles por los sentimientos que provocan cuando estoy con ellos y por los que daré mi sangre sin dudarlo. 
Pero no estás tú...no estás tú para completar mi vida, y ya sólo me queda escribir aquí, escribir lo difícil que es seguir adelante sin contarte lo que me pasa hoy, pero ya no puedo...ya no se puede. 

No se puede. Y duele. 






domingo, junio 24, 2018

Llegó el tiempo de playa.

Me encantaba ir a la playa con Ella.

No se lo dije nunca, es más, Ella siempre creyó que a mí no me gustaba la playa...porque en una de aquellas conversaciones en que me ponía un poco tonto, siempre decía que a mí no me gustaba ir a la playa....y no es verdad, era una excusa para no afrontar una situación incómoda que se producía en el entorno.

Me encantaba ir con ella a la playa. Y después con los dos soles también. Desde la primera vez que fuimos juntos, en el primer verano juntos, 2004, y me llevó a un rincón de la playa de la Corna después de una noche desenfrenada, nuestra primera noche de hotel juntos. Y aún recuerdo aquel cuerpo ir hacia el agua y la sensación de deseo que me invadía....yo no tenía bañador, y tenía un pantalón de deportes que se me pegaba al cuerpo "demasiado"...y ella se reía de mí....recuerdo besarnos en la playa mucho.

Me encantaba ir a la playa con Ella....sacarle fotos con los niños, mojarme los piés, ver como se zambullía y nadaba con esa facilidad que tiene para ello, sus bromas sobre mi color blanco....

Deseaba llegar el fin de semana o cualquier día libre para irme a la playa en verano, estar con ella, quedarme dormido y que me lo echase en cara.....jugar con los niños como hago ahora, pero sin Ella.

Llegar a casa y ducharse, el olor del after sun, el secador de pelo....el salir a dar un paseo con el calor de la época en la que estamos....Ella tan morena, las marcas del bikini en su cuerpo que me alteraban el biorritmo..y que después de tantos años juntos aún seguían (¿debería decir siguen?) haciéndolo.

Todo era azul y luminoso.....la imagen que siempre me viene a la cabeza cuando hace sol y lo que más echo de menos es llegar al rincón del paraíso, por la carretera de entrada donde se ve la ría toda, con el mar azul, y el cielo del mismo color, de una intensidad que no he encontrado en ningún otro lado, y la sensación de estar llegando a casa, de verla y de aparcar el coche deseando besar su boca, de abrazar a los niños...y de saber que íbamos a ir a la playa.

Me encantaba ir a la playa con Ella...y nunca se lo dije.....como tantas cosas, se me quedaron ahí dentro...y ahora ya no puedo decírselo...y si pudiese, sonaría a algo impostado o que lo digo por querer quedar bien y decirle lo que quiere oir. Y no, no es así....

Me encantaba ir a la playa con Ella....y no se lo dije.

Pablo Neruda.

"Pero no amo tus pies si no porque anduvieron sobre la tierra, y sobre el viento, y sobre el agua, hasta que me encontraron".

"En un beso sabrás todo lo que he callado"

"Las lágrimas que no se lloran, ¿esperan en pequeños lagos? ¿o serán ríos invisibles que corren hacia la tristeza?".


sábado, junio 16, 2018

Una fotografía, y viajas en el tiempo.

Hoy es sábado....día de trabajo. Eventos y clientes por el hotel, entretenido todo el día, además de las incidencias de personal que me tienen loco últimamente...
Y de repente, de repente un gran amigo me envía una foto que me lleva a aquella época del 2003, 2004,2005...hace ya muchos tiempo, pero que no quiero olvidar. En esa foto hace referencia al primer hotel donde estuve como Director, en Llanes (Asturias)....y no he podido menos que recordar lo que fué una de las mejores épocas de mi vida, muy, muy de largo.

Era Octubre de 2003 cuando llegué allí, donde me integré muchísimo en la vida de este hermoso sitio...pero es que entraba en la empresa que marcaría mi futuro de allí en adelante. Poco tiempo después, en Diciembre, me enviaban a Palmeira, al Rio Azor, donde el primer día que entré, me encontré a Ella en recepción. Aquel Diciembre de 2003 cambió mi vida para siempre. La vi....y no puedo explicar nada de lo que sentí cuando la conocí...imposible, no tengo las palabras. Sólo puedo decir que la miré y pensé para mí que aquella chica era lo más, más bonito que había visto nunca antes.

Recuerdo aquella época, con mi amigo parando en Llanes y disfrutando de la compañía mutua, aquella noche del Frangelico que se hizo famosa entre nosotros; cuando las vacaciones eran tiempo para disfrutar en casa de mis padres que ya no están, cuando mi hermana pequeña se iba para Londres y emprendía su camino....y, sobre todo y por encima de todo, cuando, tras meses de mucho tiempo hablando, de conocernos, de trabajar juntos, un 9 de Marzo de 2004, nos dábamos nuestro primer beso....y yo me enamoraba perdidamente y sin remedio de Ella. Fué un día, delante de su casa, de madrugada, un día que habíamos ido a tomar una copa y 10 minutos se convirtieron en 6 horas, ¿o fué al revés?.....y ya nunca más volví a ser la misma persona que era. Desde ese momento quedé unido a Ella para siempre.....
Nunca me había sucedido algo así...y tenía experiencias anteriores de mucho tiempo en pareja con alguien...pero aquello que sentí en ese día de Marzo, no lo había sentido nunca, nunca. Era todo diferente, la forma en que me golpeó Ella en esa época fué tan fuerte, que aún hoy noto su contacto, sus palabras, sus miradas....cierro los ojos y la veo ahí, delante, sonriéndome al verme llegar por la puerta....

A partir de ese día, las fechas se contaban en función de cuando podría visitar ese pequeño paraíso de la Ria de Arousa, Palmeira, donde llegaba y me encontraba como si hubiese sido destinado a vivir en él. Recuerdo la pasión de aquellas primeras noches juntos, recuerdo bajar a la playa, comer en su casa con mi futura suegra, conocer a su padre, y como cada día que bajaba a pasear con Ella, me enamoraba más y más, y no sólo de Ella, si no también de este pequeño rincón donde acabé echando raíces.
Recuerdo aquellas llamadas de teléfono de horas, aquellos correos, que aún conservo, entre nosotros y donde, ahora que los vuelvo a leer, puedes darte cuenta del amor tan grande que iba a surgir de ellos. Recuerdo trabajar muchísimo esperando solamente su llamada por la noche, recuerdo conversar de muchísimas cosas juntos...y recuerdo muy especialmente la primera vez que Ella me visitó en Asturias y disfrutamos de unos días juntos en los que no tengo ni un sólo momento que pueda decir que no me sentía como en el paraíso.

Escribo hoy esto para no olvidarme, no olvidarme de aquellas noches que no se volverán a repetir, no olvidarme de como me quedaba embelesado mirándola mientras ella dormía a mi lado después de besar todo su cuerpo..... y no era capaz de imaginarme haber tenido mejor suerte en toda mi vida. Escribo para no olvidar aquel deseo que me consumía cuando se acercaba la fecha de visitarla, de hacer aquellas 4 o 5 horas de coche, que no importaba la distancia ni el tiempo....sólo importaba llegar a verla, sentirla y notar su cuerpo junto al mío.

Escribo también para recordar una época donde nos sentábamos a la mesa mucha gente, y que ahora ya no está y la mesa está vacía. Recuerdo leer aquello de "éramos ricos y no nos dábamos cuenta", y en estos momentos define con exactitud lo que yo recuerdo de aquella época: "era rico, y no me daba cuenta".

Sólo puedo decir, parafraseando a un escritor de Vigo de mucho éxito ahora mismo, Defreds, que si volviera a aquella época, a aquel día, sin duda volvería a enamorarme perdidamente de Ella de nuevo.

Ahora todo esto son recuerdos, recuerdos que me acompañarán para siempre, de unos años que puedo contar entre los mejores de mi vida, donde fuí enormemente feliz, donde se definió toda mi vida futura, y donde empecé a conocer lo que era, de verdad, el amor verdadero entre dos personas. Donde supe lo que es la sensación de haber cerrado el círculo y encajar por fín en un lugar y en un tiempo.....

Y ya todo se ha ido, y ahora todo es diferente. Y aún teniendo muchos motivos para disfrutar de mi vida, no puedo evitar sentir una profunda añoranza de aquellos años en los que, como decía antes, era rico y no supe darme cuenta.

Todo sigue, todo cambia.....sólo nos quedan ya los recuerdos. Los buenos y los malos....prefiero los primeros y olvidar los segundos...olvidar el daño y recordar sólo la alegría, la alegría de poder algún día, cuando sea ya muy mayor, y mis hijos se sienten conmigo y sus hijos me escuchen, decirles que conocí el amor verdadero, que conocí lo que es la felicidad, lo que es sentirse pleno en la vida. Y poder aconsejarles para que nunca lo pierdan, como hice yo.

Todo ésto escrito de hoy por una imagen que ponía "Las Brisas"...Gracias C. Tu fotografía de hoy me ha llevado a aquellos años. Viajar en el tiempo es posible, y notar el contacto de una piel con la tuya, después de muchos años, también es posible...

La echo de menos, muchísimo. A Ella.

Recuerdos.










viernes, junio 01, 2018

Empieza un nuevo més. Pero poco ha cambiado, salvo uno mismo.

Empieza un nuevo més. Junio. Més de verano, donde todos cambiamos y nos llenamos de energía en la estación más bonita del año.
Durante este tiempo han cambiado muchos aspectos de mi vida. Ahora vivo más, mucho más. El trabajo sigue siendo importante, por supuesto, pero mi vida se llena de elementos nuevos, y el más importante es el estar con mis dos soles un tiempo a solas, sin cortapisas, sin vigilancias, sin tener a nadie pendiente de lo que hacemos o decimos. La sensación de libertad y amor con ellos es indescriptible...es una felicidad completa y, al mismo tiempo, una sensación de tristeza y melancolía inmensa por no haber hecho el esfuerzo necesario para disfrutarlos como se merecen. El pensamiento de haber perdido estos últimos años en su vida es no deseable para nadie, porque se siente uno tan, tan culpable que es mejor enterrar ese sentimiento en lo más hondo...tengo la sensación de que puede llegar a destruirme, y no puedo dejar que éso suceda, sobre todo por ellos. Los amigos, qué decir de ellos, siempre pendientes y siempre ahí para lo que los necesites; y personas de mi familia que siempre llaman y siempre están para lo que se necesite. Y el deporte, por fín el deporte vuelve a formar parte de mi vida. Y Ana, la persona que más me está ayudando a superar esta fase de mi vida....de acuerdo, es su trabajo, pero aún así, le debo mucho, muchísimo, por ayudarme a reconducir todo lo que estaba haciendo mal, a interiorizar y asumir mis errores y aprender de ellos, y hacerme ver que todos, absolutamente todos, somos humanos y cometemos acciones de las que nos arrepentimos, sobre todo en momentos de zozobra en los que no somos capaces de medirnos. Pero también me ayuda a hacerme ver que tengo muchos aspectos buenos en mi, que tengo que aflorarlos de nuevo, y dejar que sean esos aspectos los que me guíen. Y en ello estamos, trabajando duramente.Aprendiendo qué es importante en la vida y en qué aspectos tengo que dedicar y repartir mi tiempo y mis energías. 
Todo esto suena muy bien, he tenido días muy, muy buenos, donde mi ánimo estaba emergiendo. Bien es cierto que el sol ayuda siempre a ello. Hasta que ha llegado el día en que la he visto de nuevo....y me he caído...en que me han pasado algunas cosas buenas en el trabajo y no he tenido a quién llamar para contarle un éxito o un fracaso...y me ha invadido el sentimiento de soledad de nuevo. Sobre todo porque hemos llegado a una situación en la que ella pasó de ser la persona que siempre estuvo en mi vida, durante estos últimos 14 años, a de repente comportarnos como extraños....a llegar a hacer lo posible por ni vernos en ningún sitio...y éso me causa una profunda tristeza y melancolía. 
No hace muchos días comentaba con una persona cercana el como iba reconstruyendo mi vida poco a poco, ladrillo a ladrillo, pero siempre me quedaba una pata incompleta, que era el poder mantener una relación normal con ella. Por una parte no sé si es mejor así porque la olvidaré antes, por otra parte, me mina muchísimo porque aún la veo y sigue siendo la persona más importante que he tenido en mi vida en todos estos años. Sentirme tan ignorado, o despreciado, por la persona con la que no hace mucho teníamos en común todos nuestros movimientos.....va directamente contra mi forma de ser, que no soporta estar molesta con nadie....si a éso añadimos que merecido me lo tengo por haber traicionado su confianza...pués es una mezcla difícil de digerir o de enviar al fondo de la mente. 
Claro que tengo cosas buenas en mi vida, claro que mis dos soles completan todo....claro que sí. Pero mi vida está sola, le falta una parte demasiado importante. Es algo con lo que me levanto todos los días, y me acuesto todos los días. Y más cuando en apenas unas horas me he llevado dos pequeños disgustos que ahora mismo son grandes, porque eran esperanzas e hitos en mi camino de mejora que ahora mismo se han caído....y la angustia ha vuelto, y ha vuelto para hacerme pasar momentos difíciles... y no se lo puedo contar a nadie, porque todo el mundo tiene su vida y estará pendiente de ella, no de la mía...y a quién podía contárselo todo, pues ya no quiere ni oir hablar de ello....y además, estoy seguro, está reconstruyendo la suya y más aprisa que yo, por cierto. 
Sólo puedo decir que ojalá sea feliz, y le salgan bien los planes. Y pueda verla disfrutar de su vida, porque ello será bueno para mis dos joyas. 
Mientras tanto, cada paseo que doy por mi pueblo de adopción, cada sitio que veo, cada vez que me asomo al balcón, no puedo dejar de pensar en que mi lugar en el mundo lo había encontrado aquí, tenía todo lo que deseaba para mi vida, y, de repente, todo se ha esfumado. Me resulta extraño pasear y ver rincones que antes disfrutaba con ella que ahora miro de forma diferente, con nostalgia por el tiempo pasado y por lo que pudo haber sido y no fué...o no dejamos que fuese...o no dejé que fuese. Me siento extraño ahora en el lugar que yo creí iba a ser mi hogar para el resto de mi vida, extraño porque sigue siendo mi sitio en el mundo, pero que ya no tiene tanto sentido sin ella junto a mí para disfrutar de este hermoso rincón del paraíso.  

En estos momentos, mi único deseo y dominante sobre todos los demás, es poder disfrutar de mis dos soles, todo el tiempo que pueda y me permitan, darles todo lo que tengo y que ellos dos lo vean y puedan saber que su padre estuvo siempre a su lado y tratando de disfrutar con ellos de momentos buenos. Que lleguen a ser adultos y puedan verme con alguien que formó parte de su vida, que les ayudó y les apoyó en todos aquellos momentos malos que la vida les pondrá por delante, y que disfrutó con ellos de aquellos momentos buenos que también tendrán. Y sufriré y lloraré con ellos mucho, seguro, pero también reiré y viviré con ellos y los veré crecer....queriéndolos sin medida, porque no hay medida para decir lo que los quiero. 
Y siempre estará ella, siempre la echaré de menos. Y la veré como la persona que cambió mi vida cuando la conocí y nos unimos, y será siempre la persona que al dejar de estar juntos y a pesar del daño que le hice, con su acción de dejarme sólo, también me ayudó a cambiar mi vida, y puedo decir que para mejor, porque después de tanto tiempo vuelvo a encontrarme a mí mismo, reordeno mis prioridades y veo un futuro delante gracias a que ella me dejó. Irónico puede ser, porque gracias a ello, pude despejarme y darme cuenta de todo lo que estaba equivocándome en mi vida y corregirlo y encauzar mi camino.....pero también gracias a ello mi vida se ha convertido en algo más triste. 

Tener tu felicidad en la mano y dejarla marchar, tener todo lo que has deseado en tu vida y hacer todo lo posible por perderlo. Me acompañará toda la vida este pensamiento, tendré una penitencia muy dura que pagar por culpa de ello... No podré dejar de recordar con mucho dolor y mucha nostalgia todo lo vivido, el amor que llegué a profesar, mi devoción hacia ella, y lo poco que he demostrado todo ello, lo profundamente egoísta que me volví..... Lo poco que he hecho para hacérselo sentir, y lo mucho que hice para que todo desapareciese y se diluyese en el tiempo. 
Y hoy, cuando ya puedo pensar con relativa claridad, cuando he podido recobrar poco a poco el timón, cuando me veo y ya me empiezo a reconocer un poco en la persona que un día fuí, no puedo dejar de recordar y pensar en todo lo que no hice, en lo demasiado que pensé en mí y lo poco que pensé en nosotros, y sobre todo, en lo poco que pensé en ella. 

Hasta aquí hemos llegado, un punto final y un punto de inicio. Y la echo de menos, profundamente de menos. Y echo de menos sentarme con ella, nuestro beso de bienvenida, nuestro beso de despedida....nuestro último beso un 14 de Febrero de 2018 a las 8,32 AM. Y siempre la echaré de menos. 

Si alguien un día me pregunta sobre el amor, el amor de verdad entre dos personas, solamente podré pensar en ella y en aquella lejana época que empezó el 9 de Marzo de 2004...y si ese alguien me pide consejo, el único que le podré dar es que riegue ese amor, que quiera a la otra persona todos, todos los días. Que nunca se guarde un te quiero, que nunca deje de decírselo, que lo demuestre día a día. Y sobre todo, sobre todo, que hable, que lo demande, que no se guarde nada de nada en su interior, que confíe y así lo haga sentir. Es una de las enseñanzas más importantes que he aprendido de estos, con seguridad, los peores momentos de mi vida, algo que quedará grabado a fuego en mi existencia y que no podré olvidar en la vida. 

La echo de menos, muchísimo, tanto que no sé ni como describirlo. Hay días en que no me pasa, pero de repente llega su ausencia,  y es un puñetazo en la boca del estómago que me deja sin aire...y sí, sí es así, la echo de menos, no me canso de repetirlo...y la echaré de menos toda mi vida, pase lo que pase, sea lo que sea que esté por venir.