Durante este tiempo han cambiado muchos aspectos de mi vida. Ahora vivo más, mucho más. El trabajo sigue siendo importante, por supuesto, pero mi vida se llena de elementos nuevos, y el más importante es el estar con mis dos soles un tiempo a solas, sin cortapisas, sin vigilancias, sin tener a nadie pendiente de lo que hacemos o decimos. La sensación de libertad y amor con ellos es indescriptible...es una felicidad completa y, al mismo tiempo, una sensación de tristeza y melancolía inmensa por no haber hecho el esfuerzo necesario para disfrutarlos como se merecen. El pensamiento de haber perdido estos últimos años en su vida es no deseable para nadie, porque se siente uno tan, tan culpable que es mejor enterrar ese sentimiento en lo más hondo...tengo la sensación de que puede llegar a destruirme, y no puedo dejar que éso suceda, sobre todo por ellos. Los amigos, qué decir de ellos, siempre pendientes y siempre ahí para lo que los necesites; y personas de mi familia que siempre llaman y siempre están para lo que se necesite. Y el deporte, por fín el deporte vuelve a formar parte de mi vida. Y Ana, la persona que más me está ayudando a superar esta fase de mi vida....de acuerdo, es su trabajo, pero aún así, le debo mucho, muchísimo, por ayudarme a reconducir todo lo que estaba haciendo mal, a interiorizar y asumir mis errores y aprender de ellos, y hacerme ver que todos, absolutamente todos, somos humanos y cometemos acciones de las que nos arrepentimos, sobre todo en momentos de zozobra en los que no somos capaces de medirnos. Pero también me ayuda a hacerme ver que tengo muchos aspectos buenos en mi, que tengo que aflorarlos de nuevo, y dejar que sean esos aspectos los que me guíen. Y en ello estamos, trabajando duramente.Aprendiendo qué es importante en la vida y en qué aspectos tengo que dedicar y repartir mi tiempo y mis energías.
Todo esto suena muy bien, he tenido días muy, muy buenos, donde mi ánimo estaba emergiendo. Bien es cierto que el sol ayuda siempre a ello. Hasta que ha llegado el día en que la he visto de nuevo....y me he caído...en que me han pasado algunas cosas buenas en el trabajo y no he tenido a quién llamar para contarle un éxito o un fracaso...y me ha invadido el sentimiento de soledad de nuevo. Sobre todo porque hemos llegado a una situación en la que ella pasó de ser la persona que siempre estuvo en mi vida, durante estos últimos 14 años, a de repente comportarnos como extraños....a llegar a hacer lo posible por ni vernos en ningún sitio...y éso me causa una profunda tristeza y melancolía.
No hace muchos días comentaba con una persona cercana el como iba reconstruyendo mi vida poco a poco, ladrillo a ladrillo, pero siempre me quedaba una pata incompleta, que era el poder mantener una relación normal con ella. Por una parte no sé si es mejor así porque la olvidaré antes, por otra parte, me mina muchísimo porque aún la veo y sigue siendo la persona más importante que he tenido en mi vida en todos estos años. Sentirme tan ignorado, o despreciado, por la persona con la que no hace mucho teníamos en común todos nuestros movimientos.....va directamente contra mi forma de ser, que no soporta estar molesta con nadie....si a éso añadimos que merecido me lo tengo por haber traicionado su confianza...pués es una mezcla difícil de digerir o de enviar al fondo de la mente.
Claro que tengo cosas buenas en mi vida, claro que mis dos soles completan todo....claro que sí. Pero mi vida está sola, le falta una parte demasiado importante. Es algo con lo que me levanto todos los días, y me acuesto todos los días. Y más cuando en apenas unas horas me he llevado dos pequeños disgustos que ahora mismo son grandes, porque eran esperanzas e hitos en mi camino de mejora que ahora mismo se han caído....y la angustia ha vuelto, y ha vuelto para hacerme pasar momentos difíciles... y no se lo puedo contar a nadie, porque todo el mundo tiene su vida y estará pendiente de ella, no de la mía...y a quién podía contárselo todo, pues ya no quiere ni oir hablar de ello....y además, estoy seguro, está reconstruyendo la suya y más aprisa que yo, por cierto.
Sólo puedo decir que ojalá sea feliz, y le salgan bien los planes. Y pueda verla disfrutar de su vida, porque ello será bueno para mis dos joyas.
Mientras tanto, cada paseo que doy por mi pueblo de adopción, cada sitio que veo, cada vez que me asomo al balcón, no puedo dejar de pensar en que mi lugar en el mundo lo había encontrado aquí, tenía todo lo que deseaba para mi vida, y, de repente, todo se ha esfumado. Me resulta extraño pasear y ver rincones que antes disfrutaba con ella que ahora miro de forma diferente, con nostalgia por el tiempo pasado y por lo que pudo haber sido y no fué...o no dejamos que fuese...o no dejé que fuese. Me siento extraño ahora en el lugar que yo creí iba a ser mi hogar para el resto de mi vida, extraño porque sigue siendo mi sitio en el mundo, pero que ya no tiene tanto sentido sin ella junto a mí para disfrutar de este hermoso rincón del paraíso.
En estos momentos, mi único deseo y dominante sobre todos los demás, es poder disfrutar de mis dos soles, todo el tiempo que pueda y me permitan, darles todo lo que tengo y que ellos dos lo vean y puedan saber que su padre estuvo siempre a su lado y tratando de disfrutar con ellos de momentos buenos. Que lleguen a ser adultos y puedan verme con alguien que formó parte de su vida, que les ayudó y les apoyó en todos aquellos momentos malos que la vida les pondrá por delante, y que disfrutó con ellos de aquellos momentos buenos que también tendrán. Y sufriré y lloraré con ellos mucho, seguro, pero también reiré y viviré con ellos y los veré crecer....queriéndolos sin medida, porque no hay medida para decir lo que los quiero.
Y siempre estará ella, siempre la echaré de menos. Y la veré como la persona que cambió mi vida cuando la conocí y nos unimos, y será siempre la persona que al dejar de estar juntos y a pesar del daño que le hice, con su acción de dejarme sólo, también me ayudó a cambiar mi vida, y puedo decir que para mejor, porque después de tanto tiempo vuelvo a encontrarme a mí mismo, reordeno mis prioridades y veo un futuro delante gracias a que ella me dejó. Irónico puede ser, porque gracias a ello, pude despejarme y darme cuenta de todo lo que estaba equivocándome en mi vida y corregirlo y encauzar mi camino.....pero también gracias a ello mi vida se ha convertido en algo más triste.
Tener tu felicidad en la mano y dejarla marchar, tener todo lo que has deseado en tu vida y hacer todo lo posible por perderlo. Me acompañará toda la vida este pensamiento, tendré una penitencia muy dura que pagar por culpa de ello... No podré dejar de recordar con mucho dolor y mucha nostalgia todo lo vivido, el amor que llegué a profesar, mi devoción hacia ella, y lo poco que he demostrado todo ello, lo profundamente egoísta que me volví..... Lo poco que he hecho para hacérselo sentir, y lo mucho que hice para que todo desapareciese y se diluyese en el tiempo.
Y hoy, cuando ya puedo pensar con relativa claridad, cuando he podido recobrar poco a poco el timón, cuando me veo y ya me empiezo a reconocer un poco en la persona que un día fuí, no puedo dejar de recordar y pensar en todo lo que no hice, en lo demasiado que pensé en mí y lo poco que pensé en nosotros, y sobre todo, en lo poco que pensé en ella.
Hasta aquí hemos llegado, un punto final y un punto de inicio. Y la echo de menos, profundamente de menos. Y echo de menos sentarme con ella, nuestro beso de bienvenida, nuestro beso de despedida....nuestro último beso un 14 de Febrero de 2018 a las 8,32 AM. Y siempre la echaré de menos.
Si alguien un día me pregunta sobre el amor, el amor de verdad entre dos personas, solamente podré pensar en ella y en aquella lejana época que empezó el 9 de Marzo de 2004...y si ese alguien me pide consejo, el único que le podré dar es que riegue ese amor, que quiera a la otra persona todos, todos los días. Que nunca se guarde un te quiero, que nunca deje de decírselo, que lo demuestre día a día. Y sobre todo, sobre todo, que hable, que lo demande, que no se guarde nada de nada en su interior, que confíe y así lo haga sentir. Es una de las enseñanzas más importantes que he aprendido de estos, con seguridad, los peores momentos de mi vida, algo que quedará grabado a fuego en mi existencia y que no podré olvidar en la vida.
La echo de menos, muchísimo, tanto que no sé ni como describirlo. Hay días en que no me pasa, pero de repente llega su ausencia, y es un puñetazo en la boca del estómago que me deja sin aire...y sí, sí es así, la echo de menos, no me canso de repetirlo...y la echaré de menos toda mi vida, pase lo que pase, sea lo que sea que esté por venir.
No hay comentarios:
Publicar un comentario