Me he levantado temprano, como hago casi siempre, las 7,30 AM y ya estaba apagando por segunda vez el despertador.
Lo primero que he pensado ha sido en que tengo mucho trabajo y muchos asuntos que resolver esta mañana, pero antes me he acordado de Tí.
He hecho el amago de mirar las redes sociales, y he resistido la tentación...y de repente, he visto una cita de un escritor gallego, que me tiene atrapado últimamente y solamente porque escribe y describe con frases simples y mucho talento lo que nos pasa a muchos por la cabeza y no somos capaces de expresar, y dice así: "Y de repente te das cuenta de que lo que más te apetece en el mundo es contarle lo que te ha pasado hoy. Pero ya no se puede".
Ha sido leerla y darme cuenta de que lo que estaba pensando en ese momento era exactamente éso. Lo que más me apetece del mundo era contarte lo que me ha pasado....y ya no puedo.
Y me he puesto a escribir un rato, antes de levantarme y empezar la jornada. A escribir algo que no leerás ni tampoco te importará mucho, pero que quiero dejar plasmado para no olvidarme lo que pasaba por mi cabeza un 28 de Junio. A escribirte que me habría encantado poder contarte como ayer eché de menos tanto a los dos soles, como he disfrutado estos dos días últimos con ellos en que se han quedado ya todo el día conmigo y a dormir en mi casa (Gracias, por cierto, que no te las he dado en persona, no me he atrevido), como me moría de amor viendo a nuestra pequeña venir a buscarme, que no podía dormir por el calor pero que en cama de papi seguro que sí se quedaba dormida...y allí se quedó, a mi lado, abrazada a mí...como el pequeño se fué a su cama todo emocionado y me decía que iba a dormir muy bien para que yo estuviese tranquilo que él quería estar en casa conmigo, como me vino a buscar a cama al levantarse para desayunar juntos...y así durante dos días que no puedo describir lo que han sido para mí de importantes.
Y todo esto en dos días....dos días maravillosos, que me hubiera gustado compartir contigo. Pero ya no puedo. No puedo decirte lo que me pasa, ni como me pasa, ni lo que siento ni como lo siento.
No puedo contarte lo que añoro el poder tener estos momentos juntos, el disfrutar de nosotros y de nuestra vida. Nunca dejamos que fuese sólo nuestra..tuya y mía, demasiado ruido alrededor. Y, de verdad, el daño que tengo dentro me resulta difícil de entender. Me resulta muy complicado no estar haciendo cualquier cosa, ver cualquier paisaje, hablar con cualquier persona, y que no me acuerde de tí, no me aflore algún recuerdo, algún momento vivido juntos...
No puedo decirte que lo siento, que siento muchísimo todo lo que ha pasado. Que no puedo vivir sin tí, sin tu voz al otro lado del teléfono, sin tu cariño, sin tus abrazos, sin tus besos, sin tus riñas...sin pegarme a tu espalda y notar tu cuerpo pegado al mío, con esos pijamas gordos que te pones en invierno.
Y ahora todo es frío, todo es distancia, todo es "no me importa nada lo que te pase".
Eso es tiempo el que todo lo cura, me repiten a menudo, es tiempo...pero yo sé que el tiempo no va a curar ésto. No, nunca más va a curar ésto. Porque te he hecho mucho daño, porque me has lastimado mucho. Porque no, nunca más volveremos a sentarnos y tener una charla normal porque hay demasiadas cosas para echarnos en cara uno al otro. Y duele, duele mucho. Ayer le decía a un amigo que ya estoy fuera, que no puedo plantearme nadie más en mi vida...no sólo porque tú aún sigues siendo quien eres, si no porque ya son demasiadas rupturas en mis años, y la nuestra ha sido la más dolorosa de todas...pensar en que pueda volver a pasar por este dolor, es inviable ahora mismo.
Pero eso ya no puedo contártelo, ya no se puede...y es una pena, la verdad porque sé que de haberme dado cuenta antes, o haberlo sabido antes, habría dejado todo, todo, cualquier cosa, por recuperarte, por no perderte.
Nunca más podrás creerme ya, por mucho que te diga que has sido lo más importante que he tenido, lo que mas he querido y que, además, me has dado dos soles que son indescriptibles por los sentimientos que provocan cuando estoy con ellos y por los que daré mi sangre sin dudarlo.
Pero no estás tú...no estás tú para completar mi vida, y ya sólo me queda escribir aquí, escribir lo difícil que es seguir adelante sin contarte lo que me pasa hoy, pero ya no puedo...ya no se puede.
No se puede. Y duele.
No hay comentarios:
Publicar un comentario