sábado, junio 16, 2018

Una fotografía, y viajas en el tiempo.

Hoy es sábado....día de trabajo. Eventos y clientes por el hotel, entretenido todo el día, además de las incidencias de personal que me tienen loco últimamente...
Y de repente, de repente un gran amigo me envía una foto que me lleva a aquella época del 2003, 2004,2005...hace ya muchos tiempo, pero que no quiero olvidar. En esa foto hace referencia al primer hotel donde estuve como Director, en Llanes (Asturias)....y no he podido menos que recordar lo que fué una de las mejores épocas de mi vida, muy, muy de largo.

Era Octubre de 2003 cuando llegué allí, donde me integré muchísimo en la vida de este hermoso sitio...pero es que entraba en la empresa que marcaría mi futuro de allí en adelante. Poco tiempo después, en Diciembre, me enviaban a Palmeira, al Rio Azor, donde el primer día que entré, me encontré a Ella en recepción. Aquel Diciembre de 2003 cambió mi vida para siempre. La vi....y no puedo explicar nada de lo que sentí cuando la conocí...imposible, no tengo las palabras. Sólo puedo decir que la miré y pensé para mí que aquella chica era lo más, más bonito que había visto nunca antes.

Recuerdo aquella época, con mi amigo parando en Llanes y disfrutando de la compañía mutua, aquella noche del Frangelico que se hizo famosa entre nosotros; cuando las vacaciones eran tiempo para disfrutar en casa de mis padres que ya no están, cuando mi hermana pequeña se iba para Londres y emprendía su camino....y, sobre todo y por encima de todo, cuando, tras meses de mucho tiempo hablando, de conocernos, de trabajar juntos, un 9 de Marzo de 2004, nos dábamos nuestro primer beso....y yo me enamoraba perdidamente y sin remedio de Ella. Fué un día, delante de su casa, de madrugada, un día que habíamos ido a tomar una copa y 10 minutos se convirtieron en 6 horas, ¿o fué al revés?.....y ya nunca más volví a ser la misma persona que era. Desde ese momento quedé unido a Ella para siempre.....
Nunca me había sucedido algo así...y tenía experiencias anteriores de mucho tiempo en pareja con alguien...pero aquello que sentí en ese día de Marzo, no lo había sentido nunca, nunca. Era todo diferente, la forma en que me golpeó Ella en esa época fué tan fuerte, que aún hoy noto su contacto, sus palabras, sus miradas....cierro los ojos y la veo ahí, delante, sonriéndome al verme llegar por la puerta....

A partir de ese día, las fechas se contaban en función de cuando podría visitar ese pequeño paraíso de la Ria de Arousa, Palmeira, donde llegaba y me encontraba como si hubiese sido destinado a vivir en él. Recuerdo la pasión de aquellas primeras noches juntos, recuerdo bajar a la playa, comer en su casa con mi futura suegra, conocer a su padre, y como cada día que bajaba a pasear con Ella, me enamoraba más y más, y no sólo de Ella, si no también de este pequeño rincón donde acabé echando raíces.
Recuerdo aquellas llamadas de teléfono de horas, aquellos correos, que aún conservo, entre nosotros y donde, ahora que los vuelvo a leer, puedes darte cuenta del amor tan grande que iba a surgir de ellos. Recuerdo trabajar muchísimo esperando solamente su llamada por la noche, recuerdo conversar de muchísimas cosas juntos...y recuerdo muy especialmente la primera vez que Ella me visitó en Asturias y disfrutamos de unos días juntos en los que no tengo ni un sólo momento que pueda decir que no me sentía como en el paraíso.

Escribo hoy esto para no olvidarme, no olvidarme de aquellas noches que no se volverán a repetir, no olvidarme de como me quedaba embelesado mirándola mientras ella dormía a mi lado después de besar todo su cuerpo..... y no era capaz de imaginarme haber tenido mejor suerte en toda mi vida. Escribo para no olvidar aquel deseo que me consumía cuando se acercaba la fecha de visitarla, de hacer aquellas 4 o 5 horas de coche, que no importaba la distancia ni el tiempo....sólo importaba llegar a verla, sentirla y notar su cuerpo junto al mío.

Escribo también para recordar una época donde nos sentábamos a la mesa mucha gente, y que ahora ya no está y la mesa está vacía. Recuerdo leer aquello de "éramos ricos y no nos dábamos cuenta", y en estos momentos define con exactitud lo que yo recuerdo de aquella época: "era rico, y no me daba cuenta".

Sólo puedo decir, parafraseando a un escritor de Vigo de mucho éxito ahora mismo, Defreds, que si volviera a aquella época, a aquel día, sin duda volvería a enamorarme perdidamente de Ella de nuevo.

Ahora todo esto son recuerdos, recuerdos que me acompañarán para siempre, de unos años que puedo contar entre los mejores de mi vida, donde fuí enormemente feliz, donde se definió toda mi vida futura, y donde empecé a conocer lo que era, de verdad, el amor verdadero entre dos personas. Donde supe lo que es la sensación de haber cerrado el círculo y encajar por fín en un lugar y en un tiempo.....

Y ya todo se ha ido, y ahora todo es diferente. Y aún teniendo muchos motivos para disfrutar de mi vida, no puedo evitar sentir una profunda añoranza de aquellos años en los que, como decía antes, era rico y no supe darme cuenta.

Todo sigue, todo cambia.....sólo nos quedan ya los recuerdos. Los buenos y los malos....prefiero los primeros y olvidar los segundos...olvidar el daño y recordar sólo la alegría, la alegría de poder algún día, cuando sea ya muy mayor, y mis hijos se sienten conmigo y sus hijos me escuchen, decirles que conocí el amor verdadero, que conocí lo que es la felicidad, lo que es sentirse pleno en la vida. Y poder aconsejarles para que nunca lo pierdan, como hice yo.

Todo ésto escrito de hoy por una imagen que ponía "Las Brisas"...Gracias C. Tu fotografía de hoy me ha llevado a aquellos años. Viajar en el tiempo es posible, y notar el contacto de una piel con la tuya, después de muchos años, también es posible...

La echo de menos, muchísimo. A Ella.

Recuerdos.










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