viernes, agosto 31, 2018

Cumpleaños

Hoy es tu cumpleaños.

El primero desde el año 2004 en que no puedo enviarte una felicitación como me gustaría hacerlo...como me gustaría decírtelo. Ni en redes sociales ni en nada. Te lo envié por mensaje, y recibí respuesta standard para personas que no conoces o conoces poco...fría, distante. Bien es verdad que no me he atrevido más que a enviar una felicitación standard, para personas que no conozco o conozco poco, así que supongo será lo merecido.

Llevo media hora aquí delante, pensando en la manera de escribir lo mucho, muchísimo, demasiado, que me está afectando este día. No poder llamarte como hacía siempre para darte las felicidades, mi amor, decirte que te quiero...ponerte uno de mis posts en tu facebook....comprarte el regalo que siempre hacía...unas flores, las más bonitas que pudiese encontrar en la floristería, algo que llevaría pensando desde ayer por lo menos...Es muy extraño no poder hacer nada más que un escueto mensaje y se acabó, mientras veo a gente escribirte mensajes de cariño y como los respondes...

Y ya no puedo. No puedo hacer nada de eso, y la sensación es tan, tan aplastante que no sé como salir adelante hoy. Llevo toda la mañana haciendo tareas, hablando con gente, contestando llamadas, y aún durante ellas, llevo la sensación dentro....sensación de soledad, de abandono...de que nada, nada de lo que hago ahora mismo merece la pena ya, sin tí.

Me gustaría decirte que aún te quiero, que te echo muchísimo de menos, que mi vida sin tí no merece la pena. Que nada de lo que hago tiene ya el sentido que tenía antes, no tengo a quién dedicárselo, a quién pedir ayuda, consejo...una palabra de ánimo...nada. Tengo la sensación de que al dejarme, al irte de mi vida,  he perdido mi energía pero sobre todo, he perdido los últimos cinco años de mi vida. Tirados a la basura porque han sido los que me han llevado a perderte. Y han sido demasiadas cosas las que han pasado en estos últimos cuatro años y que han acabado conmigo, con mis ganas de estar aquí. Cada día es más negro, y más negro. Cada día veo menos futuro y menos camino delante...porque el que veo, no soy capaz de seguirlo.

Me faltas tú, me faltas en todo lo que hago. Y en un día como hoy, me encantaría poder dejarte un mensaje de amor, de todo el amor que te tenía y que te tengo y que no consigo superar. Tengo envidia de las personas que te están escribiendo ahora mismo, de las que pueden dejarte un mensaje sabiendo que los vas a leer con una sonrisa...y me imagino el mío, recibirlo, respuesta, y a seguir con mis cosas sin ni siquiera pensar en que me acordé de tí....o de que echases de menos ese mensaje.

Nada importa ya, nada merece la pena. Activado el modo robot de que hay que seguir con la vida...pero cada día me cuesta más y más. A veces desearía no estar aquí ya, porque todo sigue doliendo muchísimo, demasiado para poder soportarlo. Llevo dos noches soñando contigo, dos seguidas, dos noches en que me desperté de madrugada y no he podido volver a dormir.

Te quiero, mi vida, te quiero más y más que a nada en el mundo. No puedo imaginarme haber querido o volver a querer a nadie como a tí. Es imposible. Y un día como hoy, no poder estar contigo, aunque sea en la distancia, es la puntilla a todos estos meses de absoluta tristeza.

"Feliz cumpleaños, mi amor. No me explico como puedes seguir siento tan guapa por dentro como por fuera. Te quiero infinito". Fué el mensaje del año pasado, después de llamarte. La última verdad que te dije punto por punto, porque sigues siendo muy guapa por dentro y por fuera, y porque te sigo queriendo infinito.

Y te echo de menos, y no puedo vivir más sin tí. Ojalá se acabe esto pronto, de una manera u otra, tendrá que terminarse. Porque no puedo soportar más mi vida tal y como es ahora.

Como me gustaría saber si algún día me recordarás con cariño, como yo te recuerdo a tí, o si finalmente me recordarás con el odio que me cogiste por culpa del último mes que estuvimos juntos....si realmente nunca hemos sido felices como me decías, que nunca fuiste feliz conmigo. Lo siento de veras, porque mi sueño era que tú fueses feliz y envejecer contigo, y no lo he conseguido. Así que ningún sueño más puede ocupar ni paliar la ausencia de ése.

Feliz cumpleaños, mi amor eterno. Allá donde esté, allá donde me vaya, siempre estarás mi corazón, en mi vida y en mi alma, siempre, pasen los años que pasen. Ojalá tengas un día tan bueno como realmente mereces.

Sé feliz, ten una buena vida, disfrútala y que tus decisiones te permitan mejorarla a cada momento. Yo seré feliz viendo éso. Y, por favor, hazlo siempre como recuerdo de lo que un día hemos creído que íbamos a ser, dale un beso a los dos soles por su padre todas las noches.

Te quiero, te quiero demasiado aún hoy y te querré siempre mientras esté aquí.







domingo, agosto 26, 2018

Aquel día

Hoy he leído una noticia en el periódico en la que un deportista le pedía matrimonio a su novia, y  me he acordado del día en que te pedí que te casaras conmigo....
Lo nervioso que iba, la decisión de pedírtelo la tenía muy, muy clara. Eras todo lo que había estado buscando, todo lo que quería en mi vida,  nada se te acercaba de todas mis experiencias anteriores....eras (aún lo eres y seguramente lo serás), la mujer de mi vida y lo sentía muy, muy dentro de mi.

Me hizo aquel anillo un buen amigo, diseñador de joyas, en Oviedo. Una pieza de diseño única y sin copias. Recuerdo ir a buscarla, verla con él, , y unos días después emprender el camino del paraíso desde Llanes,  con aquella cajita en la mano,  y teniendo clarísimo que te lo iba a pedir. Como llegué, te pedí ir a nuestra habitación....además hacía sol y, como siempre ahí, todo era de color azul, azul del mar y azul del cielo. Todo acompañaba a que fuese ese momento, de verdad, uno de los más importantes de mi vida. 
Recuerdo sentarnos en el borde de la cama, justo enfrente del armario con los espejos, uno al lado del otro,  Ponerme de rodillas, ponerte el anillo en el dedo y pedirte que te casaras conmigo. Y tu cara de felicidad y mis nervios al tenerte la mano cogida y esperar tu sí, y oirte aquello y sobre todo, ser tan feliz al saber que  te ibas a casar conmigo. Apenas llevábamos un año o un poco más de un año juntos, y lo sentía tan claro, tan, tan claro.... Aquel sentimiento era tan, tan profundo, te quería tantísimo, lo tenía tan, tan seguro que quería que tú fueses mi amiga, mi compañera, mi amante para toda la vida. Envejecer contigo y ver crecer a nuestros hijos...

 Todo es un recuerdo que escribo aquí para leerlo algún día y no olvidarme de él. Porque no quiero olvidar aquellos momentos tan felices, en que todo en mi vida tenía sentido, todo encajaba, todo era soñar un futuro juntos, y yo lo veía todo tan bonito, tan feliz contigo a mi lado....tan esperanzado por, después de unos años de zozobra, haber encontrado mi lugar en el mundo, mi refugio y mi ancla.

Y ahora será otra persona el que tenga la fortuna de que quieras compartir tu vida y tus anhelos con ella....y será muy, no muy, demasiado afortunado por contar con alguien como tú en su vida. Todo lo que yo perdí por no haber sabido cuidarlo ni mantener nuestro amor, que yo quería fuese para toda la vida y no supe como hacerlo.

Y te echo de menos. Por la mañana, por la noche, por la tarde, durmiendo...te echo de menos cuando estoy con alguien riéndome y charlando y parece que estoy bien...cuando trabajo, cuando me quedo mirando por la ventana hacia el mar....

"-Adiós mi amor, me voy a trabajar. Te quiero."
-"Vete con cuidado, mi vida. Yo también"




miércoles, agosto 15, 2018

Otro día más que pasa.

Hoy me he despertado a las 6,30 de la madrugada....no sé por qué, estaba soñando y no me acuerdo..o no quiero acordarme. 
El lunes hizo 7 meses del peor día de mi vida. Ese día estuve con los dos soles y después te vi a la noche. Muy seria y cortante, y no sé por qué, la verdad. Tampoco le puedo dar más importancia, porque no hice nada malo ni nada reprochable, salvo recoger a los soles y devolver a los soles.  
Estoy descontrolado desde ayer que me vine. No entiendo por qué, o mejor dicho, sí sé que es porque no he visto a los niños durante más de 3 semanas....y estar con ellos apenas dos días me dejó un poco de sabor de boca  agridulce, se me hizo muy breve. 
Ahora mismo se me está haciendo un mundo empezar el día. La ansiedad ya vuelve a estar aquí, algo que había desaparecido en días anteriores. Pero no pienso preguntar nada, porque nada hice. Salvo estar con los niños, hablar con amigos y ser padre. 
Han sido días un poco tristes, porque las fiestas son para disfrutar en familia, y a mi me faltas tú. 

7 meses ya. Más de 200 días...más de 4800 horas...y aún estoy aquí, limpiando escombros y tratando de que se vean los cimientos para construir algo que pueda parecerse a lo que yo era. Daría lo que fuese por olvidarte de una vez. Por no ver una foto tuya y no deshacerme por dentro, a no seguir enamorado de tí hasta lo más profundo; pero sigo. Ahí sigo. 

Hola amoriño, ven a la cama. Y te miraba mientras me lo decías, y moría del amor que te tenía (tengo). Y no podré olvidar nunca la sensación de vida plena que llegué a tener cuando fuimos felices. 

Gracias por todo lo que me has hecho sentir. 

martes, agosto 07, 2018

Un recuerdo repentino

Agosto. Llueve. Nublado. Plomizo.

Podría seguir poniendo adjetivos a este més que está empezando, y casi ninguno es bueno. 

Ayer me sorprendí a mí mismo, casi quedándome dormido y no sé por qué, vino a mi mente un recuerdo de repente...y puede ser que hablemos de verano y me viniera por ello...

Cuando estaba en Llanes y de madrugada salía en coche hacia el rincón del paraíso donde tienes la suerte de vivir, y entraba en casa muy tarde, recuerdo 3 o 4 de la mañana, dejaba la maleta en el suelo de la habitación, me desvestía y me metía en cama contigo. Tú dormías profundamente, pero te despertaste adormilada, con esa cara tan dulce que se te quedaba cuando tenías mucho sueño, y me preguntaste qué tal el viaje, te respondía que bien, que demasiado largo para verte y que no daba terminado, pero que te durmieses que era muy tarde y tenías que trabajar. Nos dimos un beso enorme, y te quedaste de nuevo dormida, con ese camisón cortito que tanto me gustaba. Yo te abracé por detrás, me quedé pegado a tí...y así nos dormimos. 
Aún soy capaz de recordar el olor de tu pelo esa noche, el camisón que tenías puesto, las sábanas que tenía la cama....es curiosa la memoria, como hay cosas que se quedan ahí grabadas y un día aparecen.....pero lo que más recuerdo y lo que más me vino a la mente esta noche pasada, fué el calor y la sensación de tu cuerpo pegado al mío. Es increíble que aún sea capaz de recordar y de sentir algo que hace tantos años que pasó....no sé qué se activa en nosotros para poder recordar eso todavía. Si me pidiesen que lo describiese no podría, pero tan cierto como que estoy escribiendo es que ayer noche sentía tu cuerpo, como te abrazaba justo por debajo del pecho, como me dormía con tu pelo junto a mi nariz, el olor de tu piel, el beso en la base del cuello, tú girando la cabeza para darme un beso que demostraba todo, decirnos el uno al otro "Te quiero, mi niña", "y yo a tí, amor". Y dormirnos así. 

Como si todo ello quedase ahí grabado, en la piel, en los poros, en mis manos.....me cuesta describir la sensación, pero era tan real, como si realmente estuvieses ahí, conmigo. 

Te sigo añorando, aunque cada día un poquito menos...incluso hay ocasiones en las que parece que te olvido..o que conozco a alguien y pongo más distancia con tu recuerdo. Hasta que llega una brisa o una palabra, leve, suave, apenas un pensamiento fugaz... y me doy cuenta de lo dentro que te quedaste, de lo dentro que tuve nuestra historia juntos... de como las sensaciones, olores, tactos... quedaron grabados  dentro de mi. Y no soy capaz de olvidarlos.

Nadie podrá ocupar ese espacio, nunca....Y tengo miedo a que no podré rehacer mi vida, porque no puedo olvidarte ni dejar de sentirte.

Hola mi amor. Duerme, anda, que te tienes que levantar temprano.Te quiero.