sábado, marzo 17, 2018

CAER AL VACÍO.

Quinientas noches, dicen. Bah!
Pues sí, demasiado insuficientes quinientas para olvidar ese brillo en la mirada.
Siempre me gustó pasear por el filo de tu boca. Aún sabiendo que algún día me tocaría caer por asomarme demasiado.
Y ahora me noto caer al vacío. Y ya no hay paracaídas.

O me rompiste antes de dejarme caer.

"Cuando abras el paracaidas".

Venga, deja de releer conversaciones antiguas de gente que era y ya no es. Que eso duele y no sirve para nada.

Defreds.

No hay comentarios:

Publicar un comentario